Vicios que hacen que perdamos día a día a nuestra pareja

La palabra “vicio” proviene del latín “vitium” que significa falla o defecto. Según la Real Academia de la lengua Española; vicio es el hábito de obrar mal; una mala costumbre que se adquiere.Por lo tanto si una falla o defecto diario se convierte en una costumbre o habito al cual se le nombra “vicio”, quiere decir que también podemos modificar esa falla una vez que la identificamos y contrarrestarlo con pequeños detalles que se volverán buenos hábitos.

Inicie con una breve explicación del significado de vicio en el contexto de este articulo, y continuo con la siguiente pregunta, que suelo hacerla durante la terapia con las parejas; ¿lo volverías a elegir? ¿la volverías a elegir?...Si sigues sin contestar la pregunta o sigues pensándolo bien, no te preocupes y continua el articulo.

Hay varios factores por la cual aun sigas pensando en la pregunta, o que quizás hayas encontrado la respuesta sin necesidad de pensar tanto. Pero uno de esos factores son las expectativas.Cuando inicia la etapa del cortejo, noviazgo, o como ahora los jóvenes dicen “el quedar bien”, Como sabrás, el amor tiene varias etapas y estas sensaciones que acabamos de describir corresponderían a la etapa del deseo en el comienzo, al encantamiento cuando dos personas se acaban de conocer y se gustan.

Las feromonas actúan enviando señales olfativas para que “esa persona” capte nuestra atención.Una vez la atención ha sido captada, la culpa de la irresistible atracción que sentimos y de todas las reacciones fisiológicas que se generan la tienen la adrenalina y la noradrenalina.

Tras esa pulsión sexual, esa pasión efervescente y desbordada y esa locura eufórica, viene el verdadero amor. Ahora sí, estamos enamorados y por ello, nuestro cerebro empieza a segregar feniletilamina, más conocida como FEA.

La FEA es una anfetamina natural, se la conoce como la “molécula del amor”. Produce efectos estimulantes y excitantes y además hace que nos sintamos inmersos en una “especie de enfermedad” en la que no podemos dejar de pensar en esa persona, de mirarla, de llamarla y de querer estar con ella en todo momento. La FEA, es responsable de que se desencadenen otros neurotransmisores en nuestro cerebro.

Uno de ellos es la conocida dopamina, sustancia química de la familia de las monoaminas, que se encarga de la sensación de placer y del refuerzo. La dopamina contribuye a que nos enganchemos a “eso” que nos produce placer o bienestar, ya sea una droga o una persona que nos ha enamorado.

Por lo tanto, imagínate cuando estamos en ese efecto bioquímico, coloquialmente llamado “enamorados”, en donde no solamente químicamente nos mueve a ser la mejor versión de nosotros mismos, si no de esperar, imaginar y desear que nuestra pareja se comporte, nos ame, nos hable siempre de esa manera.

Pasa el tiempo, y el efecto bioquímico se estabiliza y ya no hay tanta emoción y pasión en comparación en las primeras etapas de la relación.Sin embargo tus expectativas de que el y ella continúe siendo esa princesa y príncipe encantador se ven rotas en el momento en el que sus actos se convierten en vicios como son:

1. La comunicación: antes podían hablar todo el día y encontraban cualquier momento para comunicarse su día, sus proyectos, sus sueños, sus locuras… ahora ¿que pasó? La rutina diaria los ha enviciado ha no comunicarse, ha no buscar ese momento para hablar de sus sentimientos, de sus proyectos en común, de su relación, pero cuando llegan los hijos sucede que el tema que los une únicamente son ellos, y fuera de ese tema vuelven a ser dos completos extraños. Te recomiendo que vuelvan a hacer un habito diario la comunicación, tengan un momento y un tiempo para ustedes y para comunicarse.

2. Posición defensiva: va dentro de la forma en la que se comunican pero esta actitud es toxica para la relación, se trata de una actitud en defensa de lo que se ha percibido como un ataque. Esta actitud niega la responsabilidad propia en el conflicto, y por tanto, no asume su parte de aprendizaje o cambio para solucionar el mismo. como tal de la pareja, éste puede ser en forma de reproche, amenaza, juicios…

3. Criticarse: No es lo mismo decir: "cuando no llegas a la hora que prometiste me siento muy angustiada, me preocupa mucho que haya pasado algo malo" a "no puedo confiar en ti, nunca cumples lo que prometes, no te importa que me preocupe, solo te importas a ti mismo, eres un mal agradecido e inconsciente”. Podemos expresar un desacuerdo, incluso una queja, pero la crítica resulta especialmente dañina porque etiquetamos a la persona, le juzgamos negativamente, generando un círculo vicioso donde "agresor" y "víctima" ("tú me haces") van escalando cada vez más, hasta llegar a conductas más violentas.

4. Evitarse o cerrarse al dialogo: en una discusión cuando uno de los dos se calla, saca el teléfono y comienza a jugar, ver Facebook, video…o cuando uno de los dos o ambos se retiran de la discusión, cerrándose en sí mismo, dejando al otro fuera. Huir de los problemas tan solo permite que estos se acumulen, aumentando además los sentimientos negativos de quien se ve rechazado, ignorado o despreciado.

5. Acusaciones constantes: Las estadísticas dicen que el 99% de los pleitos matrimoniales tienen que ver con tres temas básicos: dinero, sexo e hijos, cuánto dinero se gasta es la situación más común que ocupa el tercer lugar en el patrón acusador-negador.En ocasiones las acusaciones se convierten en la única forma de comunicación de la pareja, lo cual hace que ambos terminen evitándose por las reclamaciones constantes, que solamente logra distanciarlos más sin llegar a ninguna solución.

Estos fueron algunos de los vicios que generar distanciamiento en la pareja, hasta llegar a una separación.Sin embargo en la forma en que juntos identifiquen cuales son sus áreas de oportunidad y practiquen a diario lo siguiente:

1. el dialogo y la comunicación como también la posición de estar en escucha activa

2. evitar problemas que afecten su relación, enfocándose en soluciones practicas y en el momento

.3. practicar la congruencia, honestidad y apertura para expresarse lo que sienten y piensan de una manera clara

.4. Dedicarse tiempo como pareja, donde las expresiones individuales enriquecen al “nosotros”.

5. Y sobre todo, mirar al otro con una visión clara, sin expectativas, ilusiones o deseos fantasiosos, mirarse el uno al otro con todos los defectos y virtudes y en base a eso crecer juntos.

Psicóloga Karla Giovana Durazo AcuñaDirectora del Centro D.A. PsicoIntegralCed. Prof. 9845258Tel. 212.00.58

Escrito por

Karla Gionvana Durazo, es una reconocida Piscologa Clínica con especialidad en terapia familiar y de pareja, además, fundadora y directora de la franquicia PsicoIntegral.

Conferencista y realizadora de varios talleres para padres, donde el objetivo es entrenar a los padres en distintos temas de la paternidad. Durante los últimos 5 años a desarrollado métodos para mejorar el bienestar de los niños. 

En estos años, después de haber trabajado y realizado varias investigaciones con cientos  de niños, logró desarrollar un método único a través de una terapia integral, donde el objetivo es  potencializar al máximo las habilidades cognitivas, motoras, psicomotoras, sociales, emocionales y psicocorrectivo en conductas inadecuadas en los niños, con resultados en corto y mediano plazo, en comparación de las terapias y métodos tradicionales.